Disfunción temporomandibular en enfermedades autoinmunes
Registro pensado para pacientes, sin tecnicismos innecesarios.
Qué es
La articulación temporomandibular es la que abre y cierra la mandíbula. Cuando se altera, duele, cruje, chasquea, se bloquea, o genera cefaleas que se irradian a la sien y al oído.
En lupus eritematoso sistémico, síndrome de Sjögren, artritis reumatoide o esclerosis sistémica se afecta con frecuencia.
Una revisión sistemática de 2023 con 56 estudios estimó una prevalencia de disfunción temporomandibular entre el 18% y el 85% en pacientes con lupus, y hasta el 93% en esclerosis sistémica (Hysa et al., 2023).
Un estudio observacional con 55 pacientes de lupus encontró que el 95,8% referían síntomas orales o de la ATM, con restricción significativa de la protrusión mandibular y de la lateralidad izquierda respecto a controles sanos (Crincoli et al., 2020).
Es una afectación que solo aparece si se explora de forma específica, y la exploración específica de la ATM no forma parte de la rutina de seguimiento de estas enfermedades. Por eso el dolor mandibular suele atribuirse al estrés o al bruxismo sin valorarlo aparte.
Qué evalúo
Tres cosas: qué movimientos están restringidos, qué estructuras generan el dolor, y qué compensaciones se han instalado en cuello, hombros y respiración.
- Apertura máxima, protrusión y lateralidades, activas y pasivas.
- Palpación de maseteros, temporales, pterigoideos y suboccipitales.
- Movilidad cervical alta, sobre todo C0-C1-C2, que comparte inervación trigeminal con la ATM.
- Patrón respiratorio y posición lingual en reposo.
- Lo que ya sabe tu reumatólogo, tu odontólogo o tu médico de referencia.
Si hay hallazgos que sugieren afectación estructural (crujidos, bloqueos, antecedente de traumatismo), derivo para imagen. Un estudio de 2026 mostró que la ecografía detecta anomalías de ATM en el 57% de pacientes con lupus, frente al 39% detectado por examen clínico (Soroureddin et al., 2026). La clínica no lo ve todo.
Qué aporta el trabajo osteopático
No trata la enfermedad autoinmune. Lo que puede hacer es reducir el dolor miofascial, recuperar amplitud de movimiento, y trabajar las compensaciones cervicales y respiratorias que acompañan al cuadro.
Un meta-análisis de 2025 con 14 ensayos controlados y 825 pacientes con disfunción temporomandibular concluyó que la manipulación combinada con ejercicio terapéutico aplicada a la región cervical mejora la intensidad del dolor y el umbral de presión muscular (Qu et al., 2025).
Una revisión sistemática sobre técnica de energía muscular en 553 pacientes mostró efectos en apertura bucal máxima, intensidad del dolor y desviación lateral (Agarwal et al., 2025).
En consulta trabajo por objetivos: reducir el espasmo de la musculatura masticatoria, restaurar el juego articular en los tres planos, liberar la región cervical alta, y enseñarte respiración nasal diurna y postura lingual.
Cuándo te derivo
Ante crepitación fuerte, bloqueo mandibular, cambios recientes de oclusión, o si el cuadro se comporta como un brote sistémico, la primera parada es tu médico de referencia.
Cuando el trabajo articular necesita ir acompañado de una férula de descarga o de una revisión oclusal, coordino con tu odontólogo o tu reumatólogo. Compartir la misma imagen del caso ahorra tiempo y pruebas.
Si hay una intervención quirúrgica en el horizonte, el trabajo manual puede acompañar la preparación previa y la rehabilitación posterior.
- Temporomandibular disorders in immune-mediated rheumatic diseases of the adult: A systematic review
- Temporomandibular Disorders and Oral Features in Systemic Lupus Erythematosus Patients
- Ultrasound findings and clinical evaluation of temporomandibular joint involvement in SLE and Sjögren's syndrome
- Efficacy of manipulation and therapeutic exercise applied to the neck region of patients with TMD
- Effectiveness of Muscle Energy Technique in patients with TMJ Dysfunction: A systematic review